Heroes de carne y hueso

09/27/2010

María Antonieta Mejía / El Mensajero | 2010-09-26 | El Mensajero

Artículo original / Original article

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Una vez que se apagaron las luces de los costosos fuegos artificiales del 15 de septiembre en México y terminaron los discursos cargados de patriotismo, se dio paso en San Francisco a una emotiva ceremonia donde se otorgaron reconocimientos a héroes de carne y hueso.

El favorito entre decenas de presentes en el parque Dolores pareció ser el abogado de inmigración, Mark Silverman, a quien le gritaban sus fans "sí se pudo Mark", tras anunciarse que sería el primero en recibir el premio Bicentenario, otorgado por el consulado de México en San Francisco.

El segundo en aceptar el reconocimiento otorgado cerca del mediodía del pasado 16 de septiembre fue el también popular político local David Campos, supervisor del distrito 9 de San Francisco, que incluye al barrio latino de la Misión.

Si bien ninguno de estos dos premiados son originarios de México, sus esfuerzos y trabajo a favor del bienestar de los inmigrantes indocumentados no sólo mexicanos sino latinos, son bien conocidos entre la comunidad.

Silverman es estadounidense y Campos nació en Guatemala, pero más tarde emigró a Estados Unidos donde llegó como indocumentado.

El tercer galardonado fue Aurelio Hurtado, el sí mexicano, quien ocupa el cargo de director del programa de servicios para campesinos de la organización sin fines de lucro California Human Development.

Hurtado fue reconocido por su lucha a favor de que mejoren las condiciones de vida de los trabajadores del campo.

Héroes humildes

Al recibir sus premios los tres galardonados compartieron el reconocimiento con quienes en su opinión son los verdaderos merecedores de la distinción. Silverman, dedicó el premio a los inmigrantes e instó a continuar la lucha a favor de una reforma migratoria. No obstante, sugirió en este momento enfocar esfuerzos "en el plan B", es decir, en lograr el Dream Act, que favorecería a estudiantes indocumentados; ya que reconoció que este año es prácticamente imposible alcanzar una reforma a la ley de inmigración.

El supervisor Campos manifestó que la mejor manera de agradecer el galardón sería continuar luchando a favor de los inmigrantes. En tanto, Hurtado dijo que los que se merecen un reconocimiento todos los días son las personas que trabajan incansablemente en los campos de este país "y que siempre son los olvidados en estos festejos".

Estados Unidos en deuda con México

Al ser cuestionado el abogado Silverman acerca de si el gobierno de México y Estados Unidos han hecho suficiente por los mexicanos que viven en este país, Silverman se limitó a enfocarse en el gobierno estadounidense y dijo que prefería no opinar sobre el papel del gobierno mexicano en ese aspecto.

"Yo creo definitivamente que el gobierno de Estados Unidos tiene una deuda con la gente mexicana que está aquí y que ha ayudado a hacer crecer nuestra economía y a enriquecer nuestra cultura. Todos nosotros tenemos una profunda deuda. Y no vamos a poder resolver por completo el tema de la inmigración sino hasta que atendamos el tema del desarrollo económico en México", opinó el abogado del Centro de Recursos Legales para Inmigrantes (ILRC, sus siglas en inglés).

En cuanto a las autoridades mexicanas, Silverman afirmó sentirse honrado de haber recibido el premio Bicentenario y tuvo elogios para el consulado del que dijo haber recibido mucha colaboración.

La activista pro inmigrante Silvia Ramírez, integrante del Comité de Padres Unidos, celebró la selección de los premiados.

"Fue buenísimo, especialmente porque son personas que de veras están trabajando con la comunidad de base, con el dolor de la gente. Están escuchando directamente", expresó Ramírez.

Con respecto al millonario gasto de las celebraciones del Bicentenario de la Independencia de México, se le cuestionó a Ramírez si no le había parecido excesivo el derroche.

"Yo creo que las celebraciones se pudiera decir que están excediéndose en gastar y posiblemente lo pudieran utilizar en otras cosas, porque hay tanta pobreza, pero yo creo también que México es más fuerte que sus problemas, y más grande que sus problemas", expresó la líder comunitaria.

Ramírez, quien tiene a sus hijos en México, siente que la situación en su país está mejorando, y si no por lo menos ella ha optado por pensar positivamente.

"Yo soy una persona que siempre imagino, y el imaginar México de una manera diferente y mejor, creo que eso nos va a ayudar, [ojalá] todos los mexicanos hiciéramos lo mismo", agregó la inmigrante mexicana.